LAS
HABILIDADES
DEL FUTURO

Si bien el futuro del trabajo es tecnológico, el profesional del futuro es quien potencia sus características humanas, como el pensamiento crítico, la innovación, la colaboración y la flexibilidad cognitiva.

Tecnologías como la automatización, la robótica, la realidad virtual, la biotecnología, la impresión 3D y la inteligencia artificial han elevado las máquinas a una potencia de trabajo sin precedentes. Esta nueva era, llamada Industria 4.0 o Cuarta Revolución Industrial, está generando un gran impacto en el mercado global.

El Foro Económico Mundial comenzó a abordar el tema hace décadas y se convirtió en una de las principales referencias sobre las tendencias y competencias del futuro. En sus reuniones globales e informes de peso como El futuro de los puestos de trabajo1, hay un consenso: es necesario prepararse profesionalmente para una nueva era, que estará marcada por el aprendizaje continuo (conocido como aprendizaje permanente), grandes interrupciones y la importancia de las habilidades fundamentalmente humanas.

El cambio en curso es tan grande que la institución estima que entre 2016 y 2020, el 35% de las habilidades en aumento ya han cambiado. Además, señala que el 65% de los niños en la escuela primaria hoy en día tendrán trabajos completamente nuevos cuando entren en el mercado, y ya han comenzado a surgir, de científicos de datos a desarrolladores de aplicaciones y pilotos de drones.

Según su investigación más reciente sobre el tema, que analiza las expectativas de 20 economías y 12 sectores para 2022, «75 millones de puestos de trabajo actuales pueden ser desplazados en la división entre humanos, maquinaria y tecnología, mientras que 133 millones de nuevos roles pueden surgir al mismo tiempo»2.

En este mundo hipertecnológico, el papel del profesional de alto rendimiento se multiplica por dos: además de entender y trabajar con las noticias, ya sea a través de la mejora, un nuevo aprendizaje, o la re-habilidad, una actualización, debe aprovechar sus características humanas para mejorarlas.

Entre ellos, énfasis en la creatividad, la flexibilidad, el pensamiento crítico, la negociación, la comunicación avanzada y la inteligencia emocional. No es un accidente. Son habilidades y competencias socioemocionales sobre las que las máquinas tienen muy poco dominio y que serán esenciales para la nueva vida diaria, tanto en la interfaz entre las personas como entre las personas y las máquinas. Para 2030, se estima que su demanda aumentará un 26% en Estados Unidos y un 22% en Europa.

Tendrás que aprender a aprender (y de forma autónoma) a mantenerte competitivo. Para los expertos, esto no es sólo un papel individual: para que prosperen y compitan en este nuevo mundo, las empresas deben tomar la iniciativa y elaborar planes para mejorar sus propios equipos.

Las 10 habilidades
del profesional
del futuro

Como la única constante es el cambio en sí, no es suficiente prepararse para aquellos que están en curso. Hay que tener en cuenta que otros, aún desconocidos, ocurrirán en el futuro. Por lo tanto, incluso si no se sabe exactamente cuáles son los desafíos por delante, equiparse correctamente es la mejor manera de superar situaciones de incertidumbre.

En este contexto, el Foro Económico Mundial destacó 10 aprendizajes útiles para cualquier profesional de alto rendimiento, independientemente de la industria, nivel o función en la que actuar. Precisamente porque son socioemocionales y lógicamente razonamiento, muchos de ellos se conectan entre sí – y mejorarse en uno significa mejorarse a sí mismos también en otro.

Colaboración

Esta competencia mejora la empatía y hace que el trabajo en equipo sea más fácil, ágil y eficaz. Al colaborar y coordinar nuestras acciones con las acciones de los demás, nos aseguramos de que todo esté funcionando bien en un solo proyecto.

No depende de la posición jerárquica, ni del tamaño del equipo. Al priorizar la comunicación y la comprensión de las necesidades de los demás, permite reemplazar naturalmente las interacciones problemáticas o improductivas. Armados con este conocimiento, los propios individuos identifican el ruido y desarrollan nuevos métodos o herramientas para coordinar, sin necesidad de interferencia externa.

Innovación

Ya existen inteligencias artificiales capaces de crear obras de arte, pero su creatividad se basa en la creatividad humana. Innovar en las empresas es esencial para mantenerse con vida y conectado con las necesidades del mercado, siendo parte de las responsabilidades de todos los profesionales que desean liderar y crecer.

Fortalecer su capacidad de innovación significa dar lugar a nuevas ideas, oportunidades y soluciones a los problemas, algo que claramente beneficia a cualquier tipo de trabajo, especialmente en medio de un cambio rápido y constante. En la práctica, significa abrirse a diferentes perspectivas, identificar patrones y crear soluciones verdaderamente sin precedentes. La creatividad, vale la pena destacar, es innata para el ser humano. Sólo tienes que dejarla aparecer.

Flexibilidad cognitiva

Una competencia que une creatividad, razonamiento lógico y sensibilidad a los problemas, la flexibilidad cognitiva permite a una persona ser capaz de responder a lo que sucede en diferentes contextos aprovechando sus conocimientos previos, incluso si no están directamente relacionados con esa situación.

Fundamentalmente, se trata de una capacidad adaptativa, informada por escaneos y comentarios de aprendizaje pasados y múltiples perspectivas. A medida que se fortalece, la flexibilidad cognitiva también mejora la comunicación efectiva con diferentes interlocutores, facilitando la creación de argumentos más precisos para cada uno.

Liderazgo

El buen líder debe dirigir los esfuerzos para identificar y desarrollar las fortalezas y debilidades de sus empleados y así ayudarlos a dar lo mejor de sí mismos. Esto significa comprender genuinamente sus motivaciones, alinearlas con los objetivos de negocio y reunir planes que resulten en la expansión de su potencial profesional.

El liderazgo no es un aspecto burocrático del trabajo de un gerente, sino una oportunidad para conocer al otro y conocerse a sí mismo, creando vínculos más fuertes, más confiables y productivos en el proceso. Esta transformación forma parte del nuevo tipo de liderazgo que se espera hoy, una competencia humana que implica empatía, diálogo, co-creación, coherencia y transparencia y va más allá del logro de metas numéricas e indicadores de éxito.

Inteligencia emocional

La inteligencia emocional es una competencia que alberga varias habilidades socioemocionales bajo el paraguas. Entre los más importantes se encuentran: la preocupación por el otro (entender sus necesidades y sentimientos), la cooperación (ser una persona fácil de trabajar), la sociabilidad (saber trabajar con los demás y conectarse con ellos) y la percepción social (reconocer y comprender las reacciones de los demás).

La comunicación entre los seres humanos puede estar llena de detalles y emociones, y esto puede tener un impacto real en el éxito y la productividad de un negocio. Comunicarse con empatía construye relaciones de confianza y cooperación.

Aquellos que tienen un alto ritmo de inteligencia emocional saben cómo identificar y lidiar con sus propias condiciones emocionales y las de sus amigos, colegas y clientes. A continuación, puede adaptar su tono de voz, gestos y postura general de acuerdo a esa situación específica para obtener el mejor resultado. Desarrollarlo (especialmente en líderes y gerentes) puede transformar positivamente comportamientos y resultados.

Juicio y toma de decisiones

Esta es la competencia que juzga los costos y beneficios relacionados con las acciones potenciales y la elección de la mejor manera (toma de decisiones). Claramente, esta es una característica valiosa en cualquier momento.

Aunque el poder de tomar decisiones es inherente, ya que se ejerce constantemente – eligiendo la mejor manera de ponerse a trabajar o defender una estrategia de marketing y no otra, por ejemplo– utilizándola al máximo para analizar una situación y entender sus implicaciones requiere práctica, disciplina y enfoque.

Teniendo en cuenta la gran cantidad de datos generados por la tecnología (y que sólo deberían crecer), saber juzgar y tomar decisiones de manera inteligente es una parte clave de tener ideas que no son superficiales, pero realmente capaces de transformar el negocio.

Negociación

Negociar significa hacer un acuerdo de intercambio o cooperación entre los involucrados. Cuando los intereses de cada partido son discordantes, el líder capaz de gestionar los conflictos y determinar las prioridades será capaz de conciliar estas diferencias y llegar a una decisión común.

Para negociar bien , sobre fondos, prioridades, proyectos, es necesario tener claro la situación actual y la que desea lograr. Sobre esta base, se construye un argumento sólido, capaz de trazar una ruta entre los dos extremos y teniendo realmente en cuenta los deseos y los anhelos del otro lado.

No tienes que apostar a un juego de suma cero y antagonismos. En esencia, negociar con destreza significa construir una comprensión mutua de un determinado punto de conflicto y encontrar maneras de facilitar su solución, no cómo imponer obstáculos.

Orientación para servir

Aquellos que dominan esta competencia siempre están buscando activamente maneras de ayudar a los demás, desde clientes hasta socios. Haberfortalecisido significa identificar cuáles son los dolores y demandas del público y así anticiparlos o servirlos más rápidamente, ya sea a través de nuevos productos y servicios o la adaptación de lo que ya existe.

Especialmente en sectores muy competitivos, es el servicio que a menudo destaca, retiene a un cliente y puede hacerte un defensor de la marca. Para ello, es necesario emplear empatía al analizar una situación u obstáculo determinado, evitar respuestas rápidas o rutinarias y diseñar soluciones personalizadas para ese momento o partes interesadas.

Puede parecer demasiado laborioso, pero no lo es: es una mentalidad. Orientarse teniendo en cuenta las necesidades del otro ya es algo que hacemos a diario, sin siquiera pensar, con colegas, amigos y familiares. Además de utilizar una de las principales fortalezas de las relaciones entre los seres humanos, esta capacidad puede producir información transformadora sobre el negocio.

Pensamiento crítico

Mientras que la tecnología se encarga de lo que se puede automatizar (ya sean tareas repetitivas o que ya han sido probadas y probadas), las personas que razonan críticamente se destacan al cuestionar suposiciones y diversificar su forma de pensar, plantear hechos, evidencia y múltiples perspectivas para obtener sus ideas.

Especialmente útil en la era de los datos, el pensamiento crítico utiliza la lógica y la razón para identificar debilidades y fortalezas de las conclusiones. Es cierto que los algoritmos realizan análisis cada vez más complejos, pero no pueden tener en cuenta aspectos esencialmente humanos, como la ética y la ambiguedad.
Cuanto más conocimiento tenga, en su vida personal o profesional, vale la pena destacar, más insumos tendrá que pensar críticamente. Por lo tanto, es una competencia que crece con la experiencia, porque vive de las conexiones entre diversas experiencias.

Resolver problemas complejos

Esta competencia identifica qué problemas son difíciles de resolver, tiene en cuenta la información relacionada y evalúa las opciones y la implementación de soluciones según el mundo real. En la era de la tecnología, es algo fundamental. Los datos pueden apuntar a posibilidades rápidamente, pero cuanto más complejo o inaudito del problema, más importante será la capacidad humana de convertir estos datos en inteligencia.

Según el Foro Económico Mundial, el 36% de los puestos de trabajo en todas las industrias requerirán la capacidad de resolver problemas complejos para 2020. Tiene sentido: cuando hay grandes transformaciones que hacer, especialmente si implican múltiples opciones o escenarios, sigue siendo el ser humano quien puede pensar hacia atrás y ver nuevos caminos.

¿Por qué construir
el equipo del futuro?

El desarrollo de habilidades es el desafío clave de esta era. Mediante la creación de una cultura de aprendizaje continuo, las empresas implementarán el cambio de mentalidad y las condiciones de desarrollo necesarias para tener éxito en este siglo.

El Instituto para el Futuro, que creó un informe de altas habilidades en 20203 en asociación con la Universidad de Phoenix, destaca el papel del sector empresarial, especialmente de los equipos de recursos humanos. En medio de las interrupciones digitales, tener una estrategia para desarrollar el equipo de una manera que se apodera de los objetivos de negocio «debe ser uno de los resultados más críticos de los profesionales de RRHH e involucrar colaboraciones con las universidades para adherirse al aprendizaje permanente».

Según la Organización Mundial del Comercio4, la importancia de las corporaciones en este momento es aún más amplia e impactante. Si las naciones en desarrollo como Brasil son capaces de hacer las inversiones requeridas en esta nueva etapa (especialmente formando líderes con habilidades empresariales y de gestión), podrán aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales para cerrar la brecha con las naciones avanzadas. Se trata de ayudar a construir, junto con el equipo, el futuro de un país.

Prepárese con
las habilidades
del futuro

Las habilidades requeridas hoy en día son diferentes de las que han hecho que las organizaciones tengan éxito en el pasado.

Conozca el programa ROAD OF SKILLS, la solución educativa que prepara a sus equipos para liderar transformaciones en su empresa y en toda la sociedad.

IR A LA PÁGINA ROAD OF SKILLS

REFERENCIA

  1. The Future of Jobs (Fórum Econômico Mundial, 2018)
  2. 5 things to know about the future of jobs (Fórum Econômico Mundial, 2018)
  3. Future Work Skills 2020 (Institute for the Future, 2011)
  4. World Trade Report 2018 (Organização Mundial do Comércio, 2018)